
Pekín, 4 de febrero de 2026 — China marcó un hito en la historia de la movilidad aérea urbana al otorgar las primeras licencias comerciales para la operación de taxis voladores autónomos, una autorización que abre formalmente la era de los vehículos aéreos no tripulados de pasajeros en el mundo y sienta un precedente regulatorio global.
La Administración de Aviación Civil de China (CAAC) emitió este mes licencias de operación comercial a dos empresas nacionales para que puedan ofrecer servicios de transporte de pasajeros en aeronaves tipo drone de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL, por sus siglas en inglés). Estas autorizaciones permiten a los operadores realizar vuelos comerciales en rutas establecidas bajo marcos de seguridad y regulación estrictos.
Las compañías autorizadas —relacionadas con la plataforma tecnológica de movilidad aérea urbana Guangzhou EHang Intelligent Technology Co. Ltd., conocida como EHang— podrán ahora iniciar servicios con aeronaves autónomas diseñadas para transportar personas sin piloto a bordo. Estas aeronaves eléctricas de despegue vertical están pensadas fundamentalmente para vuelos de corta distancia en entornos urbanos y periurbanos, combinando sistemas avanzados de navegación automatizada con sensores de seguridad.
La decisión regulatoria llega tras procesos exhaustivos de inspección y evaluación de sistemas de control de vuelo, normativa de seguridad y preparación operativa, lo que posiciona a China como uno de los primeros países —si no el primero— en autorizar comercialmente este tipo de servicios. Las licencias establecen condiciones específicas en cuanto a rutas, límites de altitud y entornos controlados en los que podrán operar estos taxis voladores autónomos.
Expertos y autoridades consideran que esta apertura no sólo impulsa la industria de la movilidad aérea avanzada en China, sino que también anticipa una nueva fase en el transporte urbano global. Aunque el despliegue inicial está orientado a servicios como turismo, recorridos panorámicos o trayectos cortos, su progreso podría allanar el camino para aplicaciones más diversas, como soluciones de traslado en grandes ciudades congestionadas.
Analistas internacionales coinciden en que la regulación y operación comercial de taxis voladores representan un paso significativo hacia economías de baja altitud, donde servicios aéreos automatizados, logística rápida y nuevas modalidades de transporte redefinirán la infraestructura de movilidad en las próximas décadas.

