
Ciudad de México, 2 de enero de 2026.— MTV, el canal que revolucionó la industria musical y marcó a varias generaciones desde la década de los ochenta, atraviesa el cierre simbólico de una de las etapas más influyentes de la cultura pop contemporánea: la televisión musical como fenómeno central.
Desde su lanzamiento en 1981, MTV transformó la manera de consumir música al convertir el videoclip en un lenguaje dominante. No solo impulsó carreras artísticas, sino que definió estéticas, modas y narrativas juveniles a escala global, consolidándose como un referente cultural más allá del entretenimiento.
Programas emblemáticos como MTV Unplugged, Total Request Live (TRL) y sus premiaciones internacionales establecieron una relación directa entre artistas y audiencias, convirtiendo a la pantalla en el principal escaparate de la industria musical durante más de dos décadas.
Sin embargo, el avance de las plataformas digitales, el streaming y las redes sociales modificó los hábitos de consumo, desplazando a la televisión como eje principal de difusión musical. En respuesta, MTV migró gradualmente hacia contenidos de entretenimiento y realities, alejándose del formato que le dio identidad y reconocimiento mundial.
Analistas coinciden en que este proceso representa el cierre de una era: la del videoclip como evento televisivo y la música como protagonista de la programación juvenil. Aunque MTV ya no ocupa el lugar central que tuvo, su influencia permanece viva en la narrativa audiovisual, en la estética digital actual y en la forma en que la música continúa dialogando con las nuevas generaciones.
