El periodista Javier Ceriani difundió en redes sociales una serie de videos que, de acuerdo con su versión, mostrarían episodios de violencia entre Imelda Tuñón y Julián Figueroa, así como presuntas autolesiones que —según lo expuesto— habrían sido utilizadas para responsabilizarlo a él.

En el material compartido, Ceriani afirma que Figueroa habría grabado diversas escenas como respaldo personal ante conflictos recurrentes en la relación. Los videos, que han comenzado a circular ampliamente, muestran momentos de confrontación y, presuntamente, registros que el propio Julián conservó como evidencia.

El contenido ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde usuarios debaten la veracidad y el contexto de las imágenes, al tiempo que señalan la gravedad de difundir material sensible. Hasta el momento, no existe confirmación oficial de autoridades ni posicionamientos formales que validen los hechos mostrados; se trata de material difundido por un tercero y presentado como parte de su investigación periodística.

Ni Imelda Tuñón ni representantes legales de Julián Figueroa han emitido un comunicado público en respuesta a la publicación. Especialistas consultados advierten que la difusión de este tipo de imágenes puede tener implicaciones legales y éticas, especialmente cuando se trata de acusaciones de violencia y autolesión.

El caso permanece en el terreno de la controversia mediática, a la espera de pronunciamientos oficiales que aclaren el origen, autenticidad y contexto de los videos, así como posibles acciones legales derivadas de su difusión.

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