
Estados Unidos / 17 de marzo de 2026
Una nueva controversia internacional se ha desatado luego de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizara declaraciones sobre Cuba que han sido calificadas como provocadoras y fuera de tono en el actual contexto geopolítico.
De acuerdo con un mensaje difundido por el usuario Carlos Montero en la red social X (antes Twitter), Trump habría afirmado: “Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Sería bueno. Es un gran honor. Puedo liberarla o tomarla; creo que puedo hacer lo que quiera con ella”. Estas palabras han generado una ola de reacciones en redes sociales, así como críticas por parte de analistas políticos y usuarios que consideran el mensaje como una amenaza implícita hacia la soberanía de la isla.
El señalamiento se produce en un momento delicado en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, históricamente marcadas por tensiones políticas, económicas y diplomáticas. Especialistas en relaciones internacionales advierten que este tipo de declaraciones, incluso en tono retórico, pueden escalar la percepción de conflicto en la región del Caribe.
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte del gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, ni del actual gobierno estadounidense. Sin embargo, el episodio vuelve a colocar sobre la mesa el debate sobre el discurso político y su impacto en la estabilidad internacional.
Analistas coinciden en que, más allá del contexto en el que se hayan realizado las declaraciones, el lenguaje utilizado por figuras públicas de alto perfil tiene repercusiones directas en la opinión pública y en la dinámica diplomática global.