El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, analiza la posibilidad de eximir a ciertos productos agrícolas de los aranceles del 25 por ciento impuestos a México y Canadá, informó la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. La medida se contempla en medio de la creciente preocupación por el impacto en los precios internos tras la imposición de tarifas a los principales socios comerciales de Norteamérica.
De manera paralela, la Casa Blanca anunció ayer que los fabricantes de automóviles estadounidenses estarán exentos, durante un mes, del pago de aranceles por las exportaciones desde México y Canadá, siempre que cumplan con los términos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) respecto a la no inclusión de componentes provenientes de China.
Los anuncios se producen un día después de la entrada en vigor de los aranceles del 25 por ciento para México y Canadá, y del 10 por ciento para China, tres de los principales proveedores del mercado estadounidense.
Alivio para el sector agrícola
“Todo está sobre la mesa”, declaró Rollins a Bloomberg News, en referencia a la posible suspensión de aranceles para productos agrícolas. La funcionaria expresó su esperanza de que la Casa Blanca brinde pronto un alivio al sector. De acuerdo con el Consejo Nacional Agropecuario de México, alrededor del 60 por ciento de las frutas y hortalizas que importa Estados Unidos provienen del campo mexicano.
Rollins señaló que las exenciones podrían incluir productos esenciales como los fertilizantes, aunque aclaró que aún no se ha tomado una decisión definitiva. “Confiamos en el liderazgo del presidente en este asunto. Sé que está muy centrado en estas comunidades”, afirmó tras participar en una reunión en la Casa Blanca con Trump y otros responsables económicos para evaluar el camino a seguir.
Legisladores de estados con fuerte presencia agrícola han instado al presidente a establecer exenciones para los fertilizantes y otros insumos clave para el desarrollo de los cultivos estadounidenses, según Bloomberg.
Respiro para la industria automotriz
En cuanto a la exención temporal para la industria automotriz, la decisión fue adoptada tras una conversación entre Trump y los directores ejecutivos de General Motors, Ford y Stellantis (Fiat y Chrysler), informó la Casa Blanca.
La medida busca mitigar las dificultades que enfrentan los fabricantes, cuyos procesos de producción dependen de cadenas de suministro que cruzan varias veces las fronteras de América del Norte antes de completar vehículos terminados. La exención solo aplica si los componentes utilizados cumplen con las reglas de origen del T-MEC, excluyendo piezas provenientes de China.
Además, el gobierno estadounidense evalúa la eliminación del arancel del 10 por ciento a las importaciones canadienses de energía, como petróleo y gasolina, siempre que cumplan con las reglas de origen del tratado, reveló una fuente cercana a las negociaciones.
Los anuncios se produjeron tras una llamada entre Trump y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en la que el mandatario estadounidense criticó la falta de medidas suficientes para detener el contrabando de fentanilo hacia Estados Unidos.