La presentación de Alejandro Fernández en el palenque de la Feria Internacional Ganadera de Querétaro volvió a reunir a miles de asistentes. Sin embargo, mientras el cantante cumplía con un espectáculo sólido y bien recibido, el resto del evento quedó envuelto en una serie de incidentes y señalamientos que han generado críticas generalizadas entre visitantes y ciudadanos.

Durante los días previos a la presentación del intérprete, autoridades estatales detectaron sitios web falsos que ofrecían boletos para el palenque, una estafa que replicaba la identidad visual del portal oficial y que derivó en múltiples alertas para evitar fraudes. Usuarios en redes denunciaron haber realizado pagos sin recibir entradas válidas, afectando principalmente a quienes buscaban ver al artista en uno de los conciertos más esperados del programa.

A esta problemática se sumó el reciente accidente registrado en un juego mecánico, que dejó a varias personas atrapadas durante más de 30 minutos debido a una falla en el sistema. Aunque no se reportaron lesionados de gravedad, el incidente encendió el debate sobre los protocolos de seguridad dentro del recinto y las revisiones previas a la apertura.

Los visitantes también han manifestado su inconformidad por precios elevados dentro de la feria, especialmente en áreas VIP, mesas de preferente y consumo básico de alimentos y bebidas. En redes sociales se multiplicaron las quejas con testimonios que califican los costos como “excesivos” y “no acordes a lo ofrecido”.

El tráfico en las inmediaciones del Ecocentro Expositor se convirtió igualmente en un punto de conflicto, con largos tiempos de espera, saturación en accesos y estacionamientos insuficientes para la afluencia registrada, lo que añadió tensión a la experiencia de asistencia.

En contraste, la actuación de Alejandro Fernández destacó como uno de los momentos mejor evaluados de la feria. No obstante, el balance general del evento quedó marcado por una sensación de desilusión entre quienes esperaban una edición más organizada y a la altura de la relevancia del cartel artístico.

Con estos señalamientos acumulados —fraudes, fallas, costos y logística deficiente— la Feria Internacional Ganadera de Querétaro enfrenta un periodo de escrutinio público en el que los aciertos del espectáculo no logran opacar los errores operativos que afectaron a miles de asistentes.

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