
GARCENO, TEXAS. 3 de octubre de 2026. Estados Unidos reforzó su presencia militar en el Valle del Río Grande con el despliegue de cientos de soldados al sur de Texas, después de que personal de la Guardia Costera recibiera disparos provenientes del lado mexicano de la frontera. NewsNation informó que el contingente ronda los 500 efectivos, mientras que reportes basados en declaraciones del Comando Norte confirman el envío de cientos de militares a la zona.
El incidente que encendió las alertas ocurrió el sábado 26 de septiembre cerca de Garceno, en el condado de Starr. La Guardia Costera informó que sus elementos realizaban operaciones conjuntas de interdicción con otras agencias federales cuando recibieron disparos desde el lado mexicano del Río Grande. Los agentes respondieron al fuego y no se reportaron personas heridas ni daños en embarcaciones o equipo estadounidense.
Hasta ahora, la Guardia Costera no ha identificado públicamente a los responsables. Algunos reportes han señalado a presuntos integrantes de grupos criminales, pero esa versión no ha sido confirmada de forma definitiva por la autoridad, por lo que el origen de los disparos continúa bajo investigación.
NewsNation difundió imágenes que muestran a soldados siendo trasladados en helicópteros Chinook hacia distintas zonas e islas del sector fronterizo. El despliegue forma parte de un refuerzo operativo que busca aumentar la vigilancia, ampliar la capacidad de patrullaje y respaldar a las agencias federales que trabajan a lo largo de la frontera entre Texas y México.
El movimiento militar ocurre en un tramo fronterizo donde Estados Unidos mantiene operaciones contra tráfico ilícito, cruces irregulares y otras amenazas transfronterizas. La presencia de cientos de efectivos eleva nuevamente la atención sobre el Valle del Río Grande, una de las zonas de mayor actividad operativa entre ambos países.